PABLO RIVERO: «PARA PRODUCIR MIEDO, PRIMERO TIENES QUE SENTIRLO»

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Entrevista realizada por Jara Sacristán.

El sharenting es la nueva práctica de moda en las redes sociales. Consiste en la publicación de fotografías y vídeos de menores por parte de sus padres en internet. Precisamente, de sus consecuencias trata la cuarta novela de Pablo Rivero, actor y escritor. Simpático pero reservado, se pasó hace unos días por el Ámbito Cultural del Corte Inglés para presentar su último libro «La cría» . Un thriller apasionante y sobrecogedor del que tiene muchas cosas que decir.

Estás presentando «La cría» , tu cuarta novela. Las cuatro son novelas negras, ¿por qué este género en concreto?

A mí me gusta contar historias. A veces el instrumento soy yo como actor y, a veces, el instrumento es la palabra con lo que yo quiero contar. Cuando soy autor, tengo la libertad de hablar sobre los temas que yo quiero y a mí lo que me mueve desde pequeño es el género terror, el thriller, hechos reales que han sucedido y que me parecen terroríficos. A su vez, este género tiene mucha relación con mi trabajo como actor porque me interesa mucho saber la psicología que ocurre en la mente de alguien para que puedan suceder hechos tan tremendos. Además, escojo el terror porque es un tipo de trama que te engancha y, a través de ese enganche, puedes aprovechar para hablar de temas importantes como ocurre en el libro. Hay un equilibrio muy chulo que si se se consigue te permite hacer cosas muy interesantes.

Aprovecho para decirte que tengo una relación amor-odio con este tipo de novelas porque nunca sé adivinar quién está detrás de los hechos.  Así me pasa con La cría, ¿cómo ha sido el proceso de escribir este libro?

De mis cuatro libros, este es el más convencional en el sentido que es ua investigación policial pura y dura. Los otros son más rocambolescos. Sobre todo, el anterior es el más extraño de estructura. Desde el principio tenía muy claro dónde quería llegar. Tenía planeado la historia de la desaparición de Lucas, el principio, el final y cómo se resolvía.  Luego, en paralelo surgió la historia del conejo y la creación del villano. Sobre la marcha intenté hacer que el lector viviera en primera persona lo mismo que vivía Candela. Ir sembrando posibilidades, cerrar otras y volver a algunas de las que estaban cerradas. No he tenido tanto tiempo para escribir este libro como tuve con los anteriores. Entonces, fui tomando decisiones para sorprenderme a mí mismo y eso ha conseguido que el lector también lo esté viviendo así.

En esta nueva novela he visto referencias muy claras a Tesis, la primera película de Amenábar. De hecho, dos personajes lo comentan en un diálogo, ¿qué otras fuentes de inspiración hay en tus obras?

En la anterior novela también estaba Tesis. De hecho,  hay un capítulo en el que es muy clara la referencia. Me encanta. De hecho, yo estudié periodismo los primeros años y mi sueño era estudiar en la Complutense para jugar a Tesis por los pasillos. Mi referencia más clara es David Lynch (director de cine, guionista, actor estadounidense) Viví toda mi adolescencia obsesionado con «Twin Peaks», y se ve muy bien en la cala del embalse de Valmayor, se parece mucho a cuando descubren el cadáver de Laura Palmer. Esa casa que describo, la claustrofobia, el personaje del conejo,  todos los personajes ocultan cosas. Judith también es muy Laura Palmer. Es como la niña perfecta que luego tiene un mundo muy oscuro. Es como una realidad muy simbólica. Siempre los sueños juegan un papel muy importante en el inconsciente, las intuiciones, como el agente Cooper.

Cuando la novela se va acercando al final, uno de los personajes hace un especie de speech en que parece que realmente estás hablando tú a través del personaje. A través de ese personaje, críticas sobre todos a los influencers. Por ejemplo, los instapapis como Verdeliss, ¿No es un trabajo más?

Mi motor no es criticar a nadie porque yo no soy quien, ni tengo la clave de nada para sentenciar. Yo elegí este tema porque me inquieta, me perturba y me da miedo. Precisamente, porque es algo relativamente nuevo y no sabemos las consecuencias directas que puede tener. Para mí el objetivo era crear dos madres muy diferentes, dos feminismos, dos puntos de vista, dos leonas con sus crías… Me resultaba importante enfrentarlas y que tuvieran una conversación para demostrar que nada es blanco o negro, que todo tiene sus pros y sus contras. El problema es cuando obligas a un niño a hacer algo que no quiere hacer o empiezas a sacar beneficio. Si hay una remuneración clara, se convierte en un trabajo. No me quiero meter con ninguna instagramer, si luego todo ese dinero va para sus hijos y para su calidad de vida, pero me preocupa cómo puede repercutir en los adolescentes en el tema de autoestima, bullying, ciberbullying, de crear una identidad que no es la suya, de estar todo el rato expuestos hacia la galería y perder la atención, la realidad.

Yo admito que sí que he criticado alguna vez a los influencers. Sobre todo, con esta nueva moda en la que todos están sacando libros. Parece que ahora todo el mundo puede ser escritor, ¿es ese tu caso?

Yo no tengo ningún problema con los influencers. Creo que todos tenemos que ser responsables. Se tendría que compensar y habría que hacer hueco a otro tipo de voces. El problema es cuando solo tienen protagonismo un tipo de perfiles y un tipo de mensajes. A mí me preocupa que se apaguen el resto de voces, no que existan las de los influencers. No todo se puede reducir a un canon de belleza, de éxito, de viajar y poner la foto del desayuno, pero no me molesta ni mucho menos.

Entonces, ¿cuándo comenzaste a escribir?

Siempre me ha gustado. Comencé periodismo porque me gustaba escribir y acabé comunicación audiovisual. Luego, estudié en una escuela de interpretación. Empecé a trabajar muy joven. Durante ese tiempo yo ya escribía cosas pero no publiqué hasta 2017. Tenía cortos, largos como  «No volveré a tener miedo» (su primera obra publicada) Creo que fueron 8 años en los que desarrollaba personajes y escribía entre los parones del rodaje. Siempre he tenido una pasión por eso. A veces el friki de algo, luego se convierte en profesional. El libro también habla del bullying. Muchas veces tener una pasión te saca del bullying porque te puedes agarrar a algo.

Precisamente la mayoría de los personajes son víctimas de su propia sociedad. Se habla de acoso escolar, la lucha por alcanzar estereotipos imposibles, dos tipos de feminismo, transfobia, «sharenting»… ¿Debería incomodarnos este libro en algunos aspectos?, ¿cumple una función educativa?

Mira, esto lo he heredado del espíritu de Cuéntame: Poner sobre la mesa temas importantes. Esto siempre va a causar revuelo porque nadie piensa igual. Lo interesante es que la gente piense, se plantee temas, ¿no? Por supuesto que a veces te sentirás incómodo. Hay personajes que tienen claroscuros, contradicción. Es una forma de entretenerse y a la vez, hacerse preguntas. Con el tema del «sharenting», muchas veces las redes sociales se usan y no se les da valor porque todo el mundo lo hace. Cuando tiene que ver con menores y es tu responsabilidad,  tienes que conocer las consecuencias que pueden sufrir ellos. Hay que hacerlo con consciencia y saber lo que va implícito.

En La cría, dejas impunes a poderosos y adinerados que son culpables de varios delitos, ¿por qué?

Esta historia viene del libro anterior. Ahí también están relacionados y se resuelven estos temas. En este libro lo que reflejo es la perversión moral, que tiene mucho que ver con ese mundo subterráneo que hay en internet: La deep web. Un mercado en el que a través de bitcoins, dinero virtual, puedes adquirir de todo. Entonces, es la perversión más absoluta. En La cría, el hecho de que el niño sea tan famoso me hace abrir un abanico de posibilidades. Normalmente, cuando desaparece un niño, el culpable suele estar en su entorno. Un ejemplo muy repetido es la violencia vicaria. En cambio, en este caso el niño es famoso, lo que me permite poder enseñar todo este mundo oculto de Internet. Aparece el caso de Madeleine Mcann, la niña que desapareció cuando estaba durmiendo y muchos casos en los que secuestran a niños por tráfico de órganos, pederastia.

¿Crees en la Justicia?

¡Qué complicado! Te diría que muchas veces no se hace justicia. Aunque creo que hay gente muy profesional que da su vida y dedicación para resolver casos, también creo que, como en todo, hay muchos intereses y existe la mala suerte. Ahora hay mucha ambigüedad con muchos casos. Si alguien dice que has abusado de alguien, en el 90% de los casos es cierto y en un mínimo porcentaje alguien paga. Yo quiero creer en la justicia, pero fíjate todos los documentales que hay sobre causas que no han sido justas. En la justicia hay muchos condicionantes. Cuando ves a los abogados defensores que van a muerte a defender a alguien porque es su trabajo, muchas veces sabiendo que son culpables…Aunque parezca que no hay justicia, todo el mundo tiene derecho a un abogado defensor, pero ¿cuánta gente que ha hecho cosas menos graves pasa más años en la cárcel que un violador? Es muy aleatorio.

Participaste y ganaste «Celebrity Bake Off España», ¿por qué te presentaste?

Me apetecía aprender, claro. Tengo afición por la repostería.

¿No había interés más allá de la repostería? Por ejemplo, que el público te conociese más allá de tu faceta profesional.

Sí, claramente el motor fue ese. Para mí era importante que se me conociera en otro registro. Sobre todo mi entorno me decía: «Anímate, que tú eres un cachondo». Al final, me lancé porque al programa en el que está inspirado «Celebrity Bake Off España» , a la versión inglesa, iban todos los actores de Star wars, gente que admiro, actores de toda la vida. Además, el formato estaba muy bien cuidado. Era cero reality. No se sacaba en pantalla el sufrimiento, el conflicto entre los participantes… A mí me dijeron que lo que primaba era la comedia. Y de hecho, la gente que me contaron que iba a participar me pareció muy graciosa. Entonces, ¿por qué no? De lo que más orgulloso estoy es que me veo relajado, sin hacer un papel, sin estar tenso…

Se está emitiendo la temporada 22 de Cuéntame. Parece que ya llega el final de la serie pero se contempla una nueva temporada más corta, una tv-movie para dar un final digno a los seguidores.

No hay nada cerrado. No te puedo decir nada porque no lo sé ni yo.

¿Qué broche final te gustaría para la serie?

Espero que el final mole, que esté la familia y que tenga el alma de la serie. No nos han confirmado todavía.

ENTREVIPS.
SECCIÓN COORDINADA POR MARIOLA CONDE Y ELENA BANDRÉS
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