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SALVADOR BAENA, forense del Instituto de Medicina Legal de Aragón: “El suicidio me parece una alarma social y sanitaria”

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Entrevista realizada por Sonia Bambó

Justicia y Medicina, dos disciplinas que se unen en la profesión de Salvador Baena (Zaragoza, 1962), forense del Instituto de Medicina Legal de Aragón. Descifrar el código de las pruebas y clarificar al juez qué ha ocurrido son sus principales labores. Apasionado por la antropología forense y director del IMLA durante los años 2013-2016.

¿Un forense ama la vida?

Yo siempre elijo la vida. Lo que pasa que a nosotros, los forenses, la muerte nos da vidilla, ¿no?

La medicina forense parece la olvidada del campo medicinal.

Es una gran desconocida porque clásicamente se nos ha unido al mundo de la muerte. Siempre digo que la medicina forense es una medicina de fronteras. Los límites entre la vida y la muerte; la verdad y la mentira; la locura y la cordura. Toca muchos facetas.

¿Una de ellas?

Es trascendente para el mundo de la justicia. Las ciencias, en general, aportan a los tribunales instrumentos y  valoraciones para realizar justicia.

¿Le supone cierta tesitura que las pruebas que encuentra son determinantes para una investigación judicial?

Sí, pero como todo buen científico encontrar las pruebas y saber interpretarlas es un reto, y en la investigación criminal mucho más. Hay veces que a los forenses nos queda una especie de interrogante mental. Nos gustaría preguntarle al criminal: ¿esto fue así?

 

"Es la primera causa de muerte en gente joven. Pero está habiendo suicidios en todos los grupos de edad".

 

Y, ¿para la ciudadanía es una profesión visible?

Hasta que no te toca. En general, somos desconocidos, pero alguna vez te acaba tocando.

¿Por qué decidió pasar de curar personas a analizar cadáveres?

Cuando estudias medicina la gente no piensa que te puedas dedicar a esto. Era una decisión contracorriente, una forma de servir distinta a la medicina.

¿Trabaja más con personas vivas o muertas?

70 % es con vivos y aproximadamente un 30% con cadáveres. El porcentaje de muertos es menor, pero tiene más trascendencia.

¿La gente se extraña al escuchar que es forense?

Ahora no tanto. Se genera en la sociedad cierto "morbillo".

¿El morbo que rodea a la muerte procede de series como CSI?

Por eso y porque en los últimos años hay determinados telediarios que parecen un diario de sucesos.

Los medios se centran en el delito y no en el castigo.

Habría que hacer hincapié en situaciones más importantes que la violencia, como la auto violencia, es decir, el suicidio. Me parece una alarma social y sanitaria.

Es la primera causa de muerte…

Es la primera causa de muerte en gente joven. Pero está habiendo suicidios en todos los grupos de edad.

Ya…

Digo esto porque los forenses nos aproximamos, al ir a la casa de una persona que ha fallecido, a una ventanita. La miseria de la sociedad.

Ven la realidad que todavía no se ve.

O que la gente no es consciente que está pasando.

¿Le resulta duro?

Preocupa como ciudadano porque ves que no está bien y que hay que hacer algo.

Ser forense aporta otra perspectiva.

Eso es.

Los medios no hablan del suicidio por la llamada cadena de suicidios.

Sería un error si lo hicieran, pero los medios deben buscar qué mecanismos están favoreciendo que eso esté pasando y prevenir esa situación.

 

"Nunca debemos psiquiatrizar la maldad"

 

¿Qué crimen se reitera más?

En la actualidad tenemos la lacra de la violencia contra la mujer, las agresiones sexuales. También accidentes de tráfico y accidentes laborales.

Cuando investiga casos de violencia de género, ¿se compromete más en la lucha contra esta violencia?

La violencia que parte de relaciones de desigualdad siempre hay que erradicarla. Pero nunca debemos pensar que la Justicia y la investigación forense deben victimizar más.

¿Es por ello que los medios juzgan la labor de las Ciencias Forenses?

Hay cosas que se publican en prensa que son parciales y hacen que se tergiverse la realidad del asunto. Casos con muchas pruebas no se pueden resumir en cuatro minutos de televisión. Acaban siendo una injusticia en sí misma.

 

"Sería un error si los medios hablaran del suicidio, pero los medios deben buscar qué mecanismos están favoreciendo que eso esté pasando y prevenir esa situación"

 

En ocasiones los medios critican de la Justicia su lentitud.

La perseveración de los derechos requiere ser exquisito. Las pruebas demandan hacerse detalladamente y no sometidos a presión.

¿Ha tenido que lidiar con esta presión mediática?

A mí me ha pasado, en casos mediáticos, que daban el resultado de la autopsia y aún no la había hecho. Te ríes, ¿qué vas a hacer?

Al estar en contacto con la muerte ¿ve la vida de manera diferente?

Te hace apreciar más la vida y, sobre todo, te hace más humano.

¿Le gustaría que su trabajo no existiese?

Me encantaría, pero tenemos una fecha de caducidad.

Se nos olvida que en un futuro nos enfrentaremos a la muerte, pero para vosotros es vuestro día a día.

Eso es. Pero algo a lo que no se acostumbra nunca un forense, por lo menos yo, es a la muerte de los niños. Es antinatural que fallezcan.

Tal es el caso que no hay una palabra que defina al padre o a la madre que ha perdido un hijo. Es un viejo principio que en la salas de autopsias debería haber un título encima de la puerta "Aquí es donde la muerte tiene que ayudar a la vida".

¿Cómo?

Si conseguimos haciendo la autopsia de un niño entender qué es lo que ha pasado para evitar que otros igual que él fallezcan, es el sumun.

A partir de la muerte…

Ganar vida.

¿Tiene hijos?

Sí, dos hijos.

¿Alguna vez ha realizado autopsias de personas con la misma edad que sus hijos?

Sí, y se lleva muy mal. Mis hijos eran pequeños cuando enfrenté como forense la catástrofe de Biescas. Viví esa situación, personalmente, como un drama. Una auténtica depresión.

Hay casos que les conducen...

Sí, somos humanos. Aunque tengamos que trabajar, se sufre.

¿Ha visto la crueldad humana reflejada en algún cadáver?

Sí, el sadismo y la maldad. Nunca debemos psiquiatrizar la maldad. Si alguien comete un delito tan cruel y malvado, tendemos a pensar que es un enfermo y no, puede ser una mala persona. Esto también hay que diferenciárselo al juez. La maldad es maldad.

Al realizar autopsias ¿ve cuerpos inertes o la vida que esas personas ya no van a poder vivir?

Siempre veo vida. Quiero ver vida y quiero que ese cuerpo me diga qué ha pasado antes de que muriera.

¿Cree que hay algo después de la muerte?

Eso es una creencia. Es probable que sí.

 

 

 

 

 

 

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