Free Porn
1xbet وان ایکس بت 1xbet وان ایکس بت 1xbet وان ایکس بت 1xbet وان ایکس بت 1xbet وان ایکس بت 1xbet وان ایکس بت 1xbet وان ایکس بت 1xbet وان ایکس بت 1xbet 1xbet

Pablo Escobar: narcotraficante o padre de familia

on

Autora: Paula Monge Llorente

Pablo Emilio Gaviria Escobar (1949-1993) fue uno de los narcotraficantes más poderosos de la historia. Muertes o secuestros de policías, políticos, sicarios, delincuentes, periodistas, familias y civiles caracterizan la época en la que fue el líder del Cártel de Medellín en los años 80. Su hijo, Juan Sebastián Marroquín Santos, desde 1993, antes Juan Pablo Escobar, relata la historia del temido narcotraficante y, al mismo tiempo, un hombre dispuesto a todo por su familia en el libro Pablo Escobar, mi padre (2014). “A mi padre, que me mostró el camino que no hay que recorrer”, palabras del hijo en la obra.

Juan Sebastián Marroquín

Además de las atrocidades acontecidas en la guerra de narcotraficantes entre los años 80 y 90 en Colombia, Juan Sebastián muestra una versión personal de las actividades de su padre. En el libro explica las excentricidades que su padre poseía, las fiestas, los enemigos, los escondites, el exilio y la traición de la familia paterna. En la actualidad, imparte conferencias sobre el perdón, el diálogo y la reconciliación. Según él, nunca ha defendido a su padre y, en numerosas ocasiones, junto a su madre le suplicaron que abandonara la violencia. Durante la obra describe a su padre como un hombre peligroso y vengativo; pero también como un buen padre que siempre brindó cariño a su familia.

Pablo Escobar nació en una familia campesina que vivía en una finca en Antioquia, Colombia. Fue el segundo de seis hijos de Abel Escobar y Hermilda Gaviria. Junto a su primo Gustavo Gaviria, a quien consideraba su socio más fiel, comenzó en el mundo de la delincuencia falsificando diplomas de su Liceo y robando coches. Con 24 años, conoció a Victoria Eugenia Henao Vallejo, alias Tata, una joven de 13 años que se convertiría en su acompañante de vida y la madre de sus dos hijos: Juan Pablo (1977-) y Manuela (1984-).

En 1974, dominaba el contrabando de cigarrillos o whiskey, hasta que se topó con la sustancia que determinaría su vida y su fortuna: la cocaína. Pronto fue conocido como uno de los hombres más ricos del mundo; manejaba decenas de rutas en avión, barco, camiones, etc. para transportar toneladas de droga a EEUU. Tenía millones de dólares e incluso enterró una parte para esconderlo. Compró edificios, fincas, vehículos, joyas, cuadros, armas y, sobre todo, el silencio de la gente. 

Pablo Escobar, El Patrón, vivió con su familia y sus escoltas en la Hacienda Nápoles, una finca de 3 000 hectáreas que diseñó en Antioquia. Constaba de: edificios, piscinas, carreteras, un campo de fútbol, una pista de aterrizaje para aviones, un zoológico (con entrada gratuita)… Todo ello valorado en 57 millones de dólares de la época. Mandó traer diferentes especies de animales exóticos como rinocerontes, elefantes, hipopótamos, cebras o aves; casi 1 200 animales. Actualmente, es un Parque Temático.

Pablo Escobar era querido por el pueblo de Colombia: construyó casas, hospitales, colegios y campos de fútbol en los barrios más pobres. Su hijo insiste en que su mayor error fue querer entrar al mundo de la política. En 1982 fue elegido representante de la Cámara. Sin embargo, pronto se ganó enemigos ya que se filtraron rumores que le relacionaban con el tráfico de drogas. Su principal objetivo era luchar contra la extradición, un tratado que imponía que los delincuentes serían enviados a cárceles de EEUU. “Preferimos una tumba en Colombia que una cárcel en Estados Unidos”, defendía. La política le puso en el punto de mira de la DEA (Drug Enforcement Administration) y la policía de Colombia. Al perder su puesto en el Congreso, juró vengarse. 

No obstante, el Cártel de Medellín no era la única organización de narcotraficantes. El Cártel de Cali también suponía una amenaza. Ambos habían convivido casi como amigos hasta 1984, cuando se declaró la guerra: bombas, atentados, asesinatos y secuestros. Mientras la disputa crecía, Escobar era perseguido por las autoridades. Tras negociaciones y sobornos, en 1991, se entregó con la condición de que él diseñaría su cárcel: La Catedral. La casa gozaba de decenas de habitaciones, mesas de billar, un campo de fútbol… e invitaban a futbolistas y prostitutas. Allí permaneció un año hasta que se fugó. 

Desde entonces y hasta el 2 de diciembre de 1993, cuando falleció, se movió de escondrijo en escondrijo. Durante su huida, murieron la mayoría de personas que trabajaban con él. Fue perseguido por la DEA, el país de Colombia y otros narcotraficantes. Todos aliados contra uno de los hombres más adinerados del mundo. Lo rastreaban siguiendo las ondas de radio que utilizaba para comunicarse con su familia. Finalmente, murió tras tres disparos: en el hombro, en la pierna y en el oído derecho. Su hijo plantea la hipótesis de que este último lo disparó el mismo Escobar. “A mí en la puta vida me van a atrapar vivo”, palabras del narcotraficante que su hijo recuerda.

Editoras: Tamara Morte y Lucía Ruesca

Comparte
Etiquetas

Últimas publicaciones

Mas como esto