«Shelby contra Shelby en ‘Peaky Blinders’ temporada 6» por Ingrid Monreal

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El clan de Birmingham vuelve casi tres años después de su quinta temporada para dar fin a la serie televisiva de la BBC, cuya última entrega ya está en Netflix. Hemos seguido a la familia Shelby desde que empezaran amañando apuestas hasta construir su propio imperio. Steven Knight presenta la temporada más introspectiva, con la amenaza del enfrentamiento entre Thomas Shelby y Michael Gray y el auge del fascismo de telón de fondo. 

Después de su fallido plan para asesinar a Oswald Mosley (Sam Claflin), Thomas Shelby intenta suicidarse tras tener visiones de su difunta esposa Grace que le anima a que la acompañe. El primer episodio retoma la historia justo donde la dejó la quinta temporada y Thomas falla en su intento de suicidio pues su pistola no tiene balas. Después de esto, hay un salto de cuatro años hasta 1934, donde descubrimos que Tommy ha dejado de beber y la ley seca ha terminado. El protagonista sigue siendo la cabeza de los negocios Shelby además de defender al Partido Laborista en el Parlamento inglés.

En esta temporada el mayor enemigo de Tommy es su mente. Se indaga en los problemas psicológicos que tiene a través de visiones de su pasado en las trincheras, que le afectan mental y físicamente. Vemos a un Thomas más inestable que nunca, que tiene que lidiar con sus propios demonios además de con sus enemigos. Es una temporada más pausada y centrada en su protagonista, que ha priorizado los diálogos antes que las muchas violentas escenas de acción de las anteriores entregas.

La muerte de Helen McCrory, quien interpretaba a la tía Polly, deja un vacío notable en esta temporada final. En la ficción, Polly recibe un sentido homenaje en el primer capítulo, donde descubrimos que ha sido asesinada por el IRA. Una muerte que acrecienta aún más la rivalidad entre Thomas y Michael, el hijo de Polly. Ya no volveremos a verla en pantalla, pero su nombre está muy presente a lo largo de la temporada. Su voz es recurrente en las alucinaciones de Thomas, donde le recuerda que ‘habrá una guerra en la familia y uno de los dos va a morir’.

Como en cada entrega, entran nuevos personajes dispuestos a acabar con Tommy. Jack Nelson (James Frecheville) es el gran mafioso de Boston, simpatizante de los nazis y tío de Gina Gray (Anya Taylor-Joy), que ansía controlar el negocio del opio en esa ciudad. Con la excusa de un viaje de negocios, Nelson llega a Birmingham dispuesto a ‘cambiar el mundo’ junto al político fascista Mosley. También conocemos a la inquietante mujer de Mosley, Diana Mitford (Amber Anderson) una aristócrata que tiene gran peso en el círculo fascista. Como siempre, Thomas va dos pasos por delante de todos. Se acerca como infiltrado a los poderosos fascistas jurándoles lealtad, y así mantener sus negocios y enviar información a Winston Churchill, con quien mantiene una relación de favores. También entra en juego El duque (Conrad Khan), el hijo inesperado de Thomas y nueva incorporación de los Shelby.

Cillian Murphy vuelve a meterse en la piel del astuto líder del clan de forma magistral. La mirada impenetrable, los andares, la forma de hablar y hasta los gestos ya son parte de lo icónico del personaje. El actor es capaz de retratar la complejidad de un antihéroe cuyas acciones y comportamiento son más que cuestionables, pero que como espectadores queremos verle triunfar. También brilla Natasha O’Keeffe, que interpreta a Lizzie, la mujer de Tommy, que en esta temporada tiene más protagonismo y regala escenas dramáticas muy logradas junto a Murphy.

Personajes que habían tenido más peso en entregas anteriores han quedado en un segundo plano en esta. Michael (Finn Cole), a pesar de su latente enfrentamiento con Tommy, se pasa casi toda la temporada encerrado en prisión. Vemos poco a Arthur (Paul Anderson), que intenta huir sin éxito de su adicción al opio y Finn (Harry Kirton), ambos con finales muy abiertos. Se han echado en falta también más interacciones entre Tommy y Alfie Solomons, interpretado por Tom Hardy, una de las parejas que daban más juego en pantalla.

El uso de la cámara lenta y los ángulos picados que solamente dejan ver la boca y la nariz debajo de la boina de los Peaky, y que tanto agradan al director, ya se han convertido en señas de identidad de la serie. Junto con una banda sonora grunge en la que suenan Joy Division o Nick Cave, y artistas irlandeses como Sinéad O’Connor o Idles. Esta elección musical contribuye a resaltar ese ambiente oscuro y sucio de las calles de Birmingham y nos deja con escenas explosivas que añaden aún más dramatismo.

Como en las demás temporadas, se pone especial cuidado en la iluminación y el tratamiento del color. El contraste cálido de los interiores del pub Garrison o los tonos rojos del barrio chino, con los tonos fríos de las escenas que suceden en la Isla de Miquelón. Resaltar la puesta en escena, como la de la pelea en el pub en Miquelón o las dinámicas entre Tommy y Arthur. Además de los decorados, la ambientación y la vestimenta, que hace que los Shelby sean inconfundibles en cada escena.

Esta temporada final ha cerrado algunas tramas, pero también ha dejado muchas abiertas. Aunque este es el fin de la serie en formato televisivo, ya se anunció que la historia de los Shelby concluirá con una película. Ésta probablemente transcurrirá durante la Segunda Guerra Mundial y habrá que ver si responde a las preguntas que ha dejado este final.

FICHA TÉCNICA:

Título: Peaky Blinders

Temporada: 6

Dirección: Anthony Byrne

Guion: Steven Knight

Actores principales: Cillian Murphy, Paul Anderson, Natasha O’Keeffe, Finn Cole, Sam Claflin, Anya Taylor-Joy, Amber Anderson, Harry Kirton

Numero de capítulos: 6

Duración de cada capítulo: 50 minutos aprox.

Plataforma o canal de exhibición: Netflix

País de producción: Reino Unido

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Autora: Ingrid Monreal @ingridmonreal6 (Twitter) @__madeulook (Instagram)

Editora: Alexia Pavón

Redactora jefa: Ingrid Monreal

Coordinador sección: Víctor Lope Salvador

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