Una visita por la librería más bonita del mundo

on

Autora y fotografías: Ingrid Monreal

Subiendo por la Rua das Carmelitas ya se ven las colas de gente que espera para entrar a la que es considerada la librería más bonita del mundo. La Livraria Lello está situada en la zona universitaria de la ciudad de Oporto, en pleno centro histórico. Además, cuenta la leyenda que J.K. Rowling se inspiró en ella mientras escribía Harry Potter y enseñaba inglés en Portugal.

El edificio fue inaugurado por los hermanos Lello en 1906 y hasta los años 50 fue una de las principales importadoras y exportadoras de literatura en Portugal. En la actualidad la librería también se ha convertido en una especie de museo ya que cobra una entrada de 5€. Y atención: si compras un libro se restan esos cinco euros del precio del libro. Hay que reservar los billetes a través de su página web, donde se tiene que programar el día y la hora en la que vas a ir. Está abierta de 9:30 a 18:30, y hay un pase cada media hora. Se recomienda entrar durante el mediodía, de las 13 a las 15, que es cuando hay menos cantidad de cola y gente en el interior. Para cualquier duda hay trabajadores fuera para ayudar.

Una vez en su interior no es de extrañar que la famosa escritora encontrara aquí la inspiración, pues sientes la magia cuando pasas por la puerta. Es una pieza de arquitectura neogótica, donde destaca la impresionante escalera roja situada en el centro del local que te da la bienvenida nada más entrar. Parece una alfombra roja que se retuerce hacia la mejor literatura. El techo (coronado con un vitral colorido con la frase «Decus in Labore») y las paredes son de yeso tallado que simula la madera, con toques dorados y con formas naturales. Un local que mantiene su esencia desde hace más de 100 años y que hará que te sientas dentro de una película de fantasía.

Los detalles son lo que la hacen un sitio especial, como la pequeña vía de tren que se extiende por el suelo de la planta baja que antes había sido el método para transportar libros desde el sótano con un carro. Esta planta está dedicada a libros traducidos a una gran variedad de idiomas, desde el inglés, el portugués o el español hasta el árabe o el japonés. Muchos de los libros expuestos tienen un estilo similar, y es que Lello tiene su propia colección de clásicos editados y publicados. Se destacan por sus páginas doradas y su cuidada edición de obras como Alicia en el País de las Maravillas o El Principito.

Subiendo por la icónica escalera ya mencionada se llega al piso de arriba, donde los libros están ordenados por autor. Además, desde el 1 de junio se puede ver la exhibición con TIME que “celebra a los mejores autores de los siglos XX y XXI” con sus portadas de los ganadores del Premio Nobel en las paredes de la librería. Hay una sala dedicada a José Saramago, escritor portugués y Premio Nobel con títulos como La caverna o Las intermitencias de la muerte. También es posible encontrar expuestos tomos raros y únicos como la primera edición de 1984 de George Orwell.

La librería se ha convertido inevitablemente en una atracción turística por su belleza y relación con la saga de Harry Potter, por lo que es un sitio bastante concurrido y eso le quita un poco de magia. Aun así, la espera vale la pena y una vez dentro es imposible no comprar un libro o dos. Por un euro más podéis comprar la preciosa bolsa roja para guardar los libros e ir por la calle con ese preciado tesoro. Si estás en Portugal y quieres seguir visitando librerías inolvidables, no puedes dejar de ir a la Librería Bertrand en Lisboa, la más antigua del mundo.

Editoras: Tamara Morte y Lucía Ruesca

Comparte
Etiquetas

Últimas publicaciones

Mas como esto