Rafael Salmerón: «Yo no creo que se pueda escribir bien si lo haces sin pasión, sin dar lo que tienes, sin entregarte a la historia»

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Autora: Alexia Pavón

El escritor Rafael Salmerón fue galardonado en septiembre con el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 2022 por su obra La rama seca del cerezo. Este premio, otorgado a Salmerón por el rico lenguaje de su obra y por su cuidado estilo, sirve para reafirmar la calidad de su creación. Sin embargo, el autor confiesa que su vida sigue igual y que el pensamiento que vino a su mente en ese momento fue «a por el siguiente libro». Así nos lo contó el miércoles en una charla en Espacio Joven Ibercaja con motivo del NaNoWriMo (National Novel Writing Month).

La cometa de Noah, El club o 27 latidos son algunas de sus novelas más reconocidas. Pero La rama seca del cerezo se ha ganado un lugar especial en su corazón y en el de muchos otros lectores. El libro, ambientado en Japón, abarca dos épocas diferentes. Primero se sitúa en la Hiroshima de 1945, antes del estallido de la bomba atómica. Después, nos traslada a la Hiroshima actual y conocemos a la protagonista, Sakura, una adolescente con una deformidad en la mano y con muy pocos amigos. Sin embargo, su vida cambia cuando se cruza con el pequeño Tetsuo y con un anciano que sobrevivió al bombardeo de Hiroshima. Una emotiva historia de amistad y superación.

La pep talk fue conducida por Jorge Gonzalvo, presidente de Atrapavientos. Tras una breve presentación, enseguida dio la palabra a Salmerón, que confesó que este tipo de eventos se le hacían más amenos con la participación del público. Así, dio comienzo a la ronda de preguntas.

Rafael Salmerón dejó una idea muy clara desde el principio: «Para elegir ideas yo soy muy, muy, muy visceral, hago mucho caso a lo que me piden las tripas». Para él, es muy importante ser fiel a lo que uno quiere transmitir, aunque eso implique desechar o dejar para más tarde todo un trabajo de días, semanas o meses. Si aparece una idea que de alguna manera eclipsa todo lo demás, ahí está la clave. «Yo no creo que se pueda escribir bien si lo haces sin pasión, sin dar lo que tienes, sin entregarte a la historia», afirmó el escritor madrileño.

Sin embargo, en cuanto al proceso creativo, Salmerón es mucho más cuadriculado. «Lo primero siempre es encontrar ese pequeño germen, idea o semillita», explicó el escritor. Una vez se tiene la idea, Salmerón afirmaba que es muy importante la investigación, pero no solo documentarse sobre un tema, sino empaparse de él: «Yo intento hacer esta especie de inmersión para prepararme, como para trasladarme allí». El último paso es empezar a escribir, sin desechar ninguna idea, dejarlo todo apuntado y guiarse por los instintos. «Al tema de la duda hace tiempo que no le hago ni caso», contaba el autor.

Algunos de los puntos clave de las novelas de Salmerón quedaron reflejados en sus palabras. En primer lugar, contó que lo más importante en un libro no es la historia, ni el tema; son los personajes: «Como seres humanos lo que queremos es conectar con otros seres humanos». Por muy buena que sea la trama, si no conectamos con ninguno de los personajes, ese libro no te va a marcar, no va a dejar ningún aprendizaje en el lector.

Siguiendo con la relevancia de los personajes, el escritor comentó que, los que más disfruta escribiendo son aquellos con los que no tiene nada que ver. Los personajes con los que encuentra paralelismos, con los que descubre y aprende cosas nuevas.  «Escribir sobre un señor nacido en Madrid, escritor que también fue ilustrador, de 50 años, divorciado y con dos hijos, me parece tan aburrido», afirmaba Salmerón entre risas.

Y, la última de las claves, fue que un autor debe escribir la historia para contársela a sí mismo. Se debe escribir sobre lo que a uno mismo le gustaría leer: «Mientras yo estoy escribiendo, los lectores no existen. Existen después». Así, una persona se garantiza estar orgullosa de su trabajo siempre, tenga el destino que tenga. Y siempre, con un lenguaje cuidado pero sobre todo que llegue a emocionar al lector. «Cuando lea quiero entender lo que me quieren decir, pero, sobre todo, quiero sentirlo», contó el galardonado escritor.

Fotografía de Lucía Ruesca

La charla terminaba con Salmerón hablándonos de la razón por la que escribe. El autor no dudó en explicar que para algunas personas escribir es una necesidad: «Ser escritor es algo que se es de nacimiento. Queremos que nos vean, que nos entiendan y entender el mundo a través de la escritura». Rafael Salmerón no tiene duda alguna de que va a seguir escribiendo toda la vida, aunque llegue un momento en el que ya no le publiquen. «Es mi manera de procesar el mundo y la vida», finalizó el autor madrileño.

Editoras: Tamara Morte y Lucía Ruesca

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