Mistborn: una joya bajo capas de bruma

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Autora: Andrea García

Brandon Sanderson es uno de los escritores de fantasía épica más conocidos a nivel mundial. Con su universo literario Cosmere, ha generado una serie de libros cuyos fans esperan con ansias cada continuación. Actualmente, el Cosmere cuenta con varios tomos, por lo que el ambiente que se vive cada vez que se anuncia un nuevo libro es muy diferente al que se sentía cuando salió a la luz la primera trilogía de Nacidos de la bruma (Mistborn), una de sus primeras publicaciones y su catapulta a la fama.

El primer libro de esta trilogía, El Imperio Final, sitúa al lector en un mundo lúgubre y sin color donde la sociedad está dividida entre los nobles, una clase privilegiada que recibe poderes de los metales, y los skaa, una clase desfavorecida que vive esclavizada por los anteriores. Este sistema se mantiene a través de un dictador conocido como Lord Legislador al que la población considera un dios, el ser que los protagonistas de esta historia buscan derrocar.

Se trata de una historia que se mueve en gran medida a través de sus personajes. Los protagonistas, un grupo de ladrones de élite, van transformándose a medida que el mundo cambia alrededor suyo. Sus personalidades se desarrollan de acuerdo con la situación que están viviendo y las dinámicas entre ellos evolucionan con el paso del tiempo.

Durante el primer libro, la protagonista, Vin, es una delincuente callejera que descubre que es una nacida de la bruma, personas con la capacidad de extraer poderes de diferentes tipos de metales, y pasa a formar parte de la banda del ladrón Kelsier, que se convierte en su mentor. Mientras hace de espía para el grupo, aprende poco a poco a confiar en sus nuevos amigos y su visión del mundo cambia radicalmente.

Fanart de Vin, la protagonista. Fuente: Alejandra Pérez Toba.

El propio mundo también sufre grandes cambios. En El Pozo de la Ascensión (el segundo libro de la trilogía) y, sobre todo, en El Héroe de las Eras (el tercero). A lo largo de estos libros, se explora el universo en el que se sitúa la historia, ampliando el lore y conectando Mistborn con el resto de los títulos del Cosmere. Se descubren habilidades fuera de la alomancia, la habilidad de extraer poderes de los metales, y se desentrañan los misterios que ocultan las especies que antaño fueron creadas por el Lord Legislador: kandras (seres que pueden adoptar la forma de cualquier criatura a través de sus huesos), koloss (criaturas gigantescas con forma humanoide de carácter muy agresivo), inquisidores (humanos con clavos por todo el cuerpo que poseen habilidades sobrenaturales), etc. Además, durante toda la trilogía, se investiga el mundo previo al dictador, buscando las razones de su caída.

Es una saga que puede servir tanto de introducción a la fantasía como de disfrute para los que ya llevan tiempo en este género. Sus personajes carismáticos y su mundo misterioso atraen a partes iguales y deja al lector con ganas de continuar incluso cuando ya no quedan páginas. El ritmo trepidante engancha desde el inicio, aunque en el segundo se estanca debido a que gira alrededor de una trama política de alianzas y engaños muy diferente a la historia de revolución de la que se partía; además, la trama romántica que la acompaña también puede dejar que desear.

Sin embargo, todo esto se ve compensado ampliamente en el tercer libro, donde se parte de los descubrimientos obtenidos en el libro anterior para dar respuesta a todos los misterios de esta trilogía. La narración recupera su dinamismo y se da un cierre épico a su larga batalla contra el mismo planeta en el que viven.

También hay que destacar su sistema de magia, el cual resulta muy imaginativo mientras sigue normas estrictas. La alomancia permite hacer a su usuario muy poderoso según cómo se use. Debido a que cada metal otorga un poder diferente y que pocas personas tienen la capacidad de emplearlos todos. Las batallas en esta historia no se miden tanto en fuerza, sino que la clave de la victoria está en el ingenio. Además, a medida que avanzan en su camino, los personajes van descubriendo otras formas de luchar. Estas nuevas disciplinas resultan especialmente interesantes para aquellos lectores con alma de teorizador.

Pese a que El Héroe de las Eras es el último libro de esta trilogía, no es el final de Mistborn. La historia de este mundo continúa en una segunda trilogía con el mismo nombre, además de que se une al resto de libros del Cosmere. Sin embargo, estos tres tomos son una historia con final propiamente dicho, incluso el primer libro puede tomarse como autoconclusivo. Es decisión del lector si dejarlo aquí o si seguir explorando.

Editoras: Alba Conte y Tamara Morte

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