Por Sandra Manero
¿Tenemos de verdad la mejor sanidad del mundo? Esa es la pregunta que trata de responder el podcast «No es país para enfermos», escrito y dirigido por el periodista aragonés Adrián Sebastián, junto al gestor sanitario Christian Bengoa. Son ocho episodios que investigan las razones de la crisis sanitaria. A su vez, es un relato sobre el avance de la Medicina, el auge de la sanidad privada o la avalancha de pacientes crónicos que se viene. Se puede encontrar en Spotify, YouTube, iVoox o Apple Podcasts, entre otros.
PREGUNTA: Estudió Periodismo en la Universidad de Zaragoza, y ahora está muy ligado al marketing. ¿Cómo fue ese cambio?
RESPUESTA: Empecé en El Periódico de Aragón haciendo unas prácticas y me gustaba mucho la profesión. Pero, entre la precariedad que había y que después me fui de España unos años, perdí el contacto con el mundo periodístico y me dediqué más a trabajar en agencias de comunicación, de marketing y demás. He estado haciendo eso unos años, hasta que, hace un par de años, volví a realizar algunos proyectos como periodista freelance y uno de ellos es este podcast.
P: En el podcast se comenta que la idea es de Christian Bengoa, ¿cómo le llega a usted?
R: Christian es gestor sanitario y es mi amigo desde hace 10 años, cuando nos conocimos en Bruselas. Él tenía esta idea de que había mucho interés en la sanidad, pero la gente no sabía cómo funcionaba o por qué había listas de espera. También existía mucha preocupación, porque en España el sistema de salud se había considerado muy bueno y ahora está un poquito más en decadencia. Lo fuimos comentando y no había ningún contenido audiovisual que nos pareciera que estaba bien ni medianamente ameno. Entonces surge la idea de hacer el podcast. Él era la pata del proyecto en la Sanidad, desde dentro, y yo la pata creativa periodística.
P: Cuando le llego en un inicio la idea, ¿qué pensó?
R: Que era un proyecto un poco loco, demasiado ambicioso quizá, porque éramos dos personas que no teníamos experiencia realizando este tipo de obra. Además, con muy pocos medios, es muy difícil hacer algo que sea de calidad. Aun así, me metí de lleno y, poco a poco, lo fuimos sacando. En cierto momento, conseguimos financiación para el proyecto y ello cambió las cosas porque pudimos contratar a una productora, una guionista, un diseñador sonoro, un diseñador gráfico… Aunque nosotros hemos hecho la mayor parte del trabajo, hay ciertos aspectos técnicos en los que hemos recibido ayuda y que hubiera sido imposible llevarlos a cabo sin financiación.
Vienen desafíos muy grandes como el envejecimiento de la población, o todos los enfermos crónicos. O nos ponemos ya a cambiar las cosas o va a ser muy difícil que el sistema atienda a la población bien en los próximos años.
P: ¿Cómo consiguieron esa financiación?
R: A través de una fundación médica, la Fundación FIC, que está asociada al Hospital Clínico San Carlos, un hospital público de Madrid y que se dedica a diferentes proyectos de divulgación y de coordinación con pacientes cardiovasculares, sobre todo. Es una organización que Christian conocía y que habían trabajado juntos anteriormente. Les gustó la idea y accedieron a ser el patrocinador principal.
P: ¿Intentaron otros tipos de financiaciones?
R: No porque no queríamos que se limitara nuestra libertad creativa. A lo mejor sí que en el mundo sanitario hay ciertas entidades que podrían estar dispuestas porque tienen mucho dinero para gastar en proyectos de divulgación, pero estaba siempre ese riesgo de tener que cambiar nuestra idea inicial.
P: ¿Y colaboraciones con los medios?
R: En algún momento hemos hablado con medios de comunicación para hacer algún tipo de colaboración y que el podcast tuviera la participación de ese medio para que nos dieran más posibilidades de difusión. Hemos estado bastante cerca de llegar a un acuerdo, pero, por una cosa o por otra, la negociación no se ha concretado. Cuando llega el tema de la difusión es mucho más complicado porque no tenemos un grupo mediático detrás, con redes sociales, un periódico, una radio, etc. Pero, a nosotros nos gusta que sea un proyecto independiente, aunque tenga esta financiación, porque controlamos todo el mensaje. No solo cuando hemos escrito el guion, sino ahora en la forma de comunicar el contenido.
P: ¿Qué mensaje querían mostrar a la sociedad?
R: Rellenar un vacío que había en torno a la sanidad, porque se habla mucho de los problemas, pero no se hace un análisis más profundo de qué es lo que pasa. La premisa inicial del podcast es: ¿Tenemos de verdad la mejor sanidad del mundo o la hemos tenido alguna vez? Es una idea que ha estado muy integrada en la sociedad española . El mensaje del podcast es que nuestra sanidad tiene muchas cosas buenas, pero también existen muchos problemas y hay que reconocer las dos cosas. Vale la pena intentar mejorarla porque es algo muy sólido, con una medicina muy avanzada, que garantiza la equidad, pero también está atascada y con un bloqueo político o de gestión. Vienen desafíos muy grandes como el envejecimiento de la población o todos los enfermos crónicos. O nos ponemos ya a cambiar las cosas o va a ser muy difícil que el sistema atienda a la población bien en los próximos años.
P: ¿Qué quieren proyectar con el título No es país para enfermos?
R: Hemos debatido mucho sobre el título, pero creíamos que este era acertado porque tiene un toque provocativo. No es país para enfermos puede ser polémico porque puede hacerte pensar que en España no se hace buena medicina o que no se atiende bien. Hay problemas y es verdad que la atención sanitaria tiene deficiencias. Pero, precisamente, por ello merece la pena intentar mejorarla. De hecho, el podcast tiene un espíritu muy constructivo y vamos planteando soluciones a lo largo de todos los episodios. El último lo dedicamos enteramente a hablar de las alternativas para mejorar la sanidad española.
P: Ha comentado que se utilizan muchos testimonios tanto de pacientes como de médicos.
R: En efecto, el de la sanidad es un tema especializado y resulta complicado intentar un análisis sin apoyo de expertos. Contamos con los más reconocidos a nivel nacional. Nos parecía necesario y mucho más interesante, porque a la gente le gusta más oírlo de primera mano. Si tú tienes a una persona que ha gestionado un hospital durante 30 años y él te dice lo que pasa es mucho más interesante porque, aunque un narrador tenga la información, es más difícil que proyecte esa autenticidad. Por un lado, queríamos tener eso y, por otro lado, intentamos que los pacientes y los profesionales estuvieran representados. Nuestra intención era hacer un proyecto desde dentro.
hay que cuidar a quienes nos cuidan.
P: El podcast causa una reflexión en cada usuario. ¿Qué reflexión saca usted?
R: Hay dos reflexiones. La primera, el sistema de la sanidad tiene muchos problemas y está bloqueado, pero a la vez tiene unos pilares muy fuertes y merece la pena hacer algo por salvarlo. Y, la segunda, el desafío que ya he comentado de, en un futuro, una cantidad de enfermos crónicos gigante. Ello supone una carga para un sistema de salud tremendo. Hay que adaptar el modelo asistencial, que sea mucho más dinámico, que haya mucha más atención a domicilio, mucha más tecnología para liberar a los médicos de tareas administrativas y que se puedan centrar más en el paciente.
¿Y la prevención?
Hay que llevar a cabo mucha más prevención para que lleguemos a atajar enfermedades antes de que aparezcan. Cambiar la filosofía porque el sistema español sí que es muy bueno atendiendo crisis graves (cánceres complicados o trasplantes), pero no es tan bueno adelantándose a que la enfermedad aparezca. Ese cambio de mentalidad es algo muy complicado de implementar, pero que hay que hacer para que el sistema continúe dando un buen servicio.
P: No se ha estrenado el último episodio, el de las soluciones, pero ¿nos puede adelantar alguna?
R: Cambiar el tipo de modelo que se centra en las crisis agudas a un sistema que se centra en la atención a domicilio, en el seguimiento de los pacientes crónicos. Luego, algunas cosas más concretas, por ejemplo, España y la mayoría de los sistemas tienen un gran problema de personal, básicamente faltan médicos, pero sobre todo faltan enfermeras, y los médicos también tienen que organizarse de una forma diferente. A lo mejor puede haber un sistema informático de IA que transcriba el historial del paciente sin que el médico tenga que teclear, eso ya está liberando al profesional sanitario.
P: Por lo que dice, hay un problema de gestión que repercute en la atención al público
Existe un problema serio en la reorganización de las competencias de los sanitarios. El principal agujero lo tenemos en la enfermería. Muchos expertos proponen la creación de una nueva figura que esté en los centros de salud o incluso en los hospitales: una especie de administrativo especializado en sanidad que sea capaz de liberar tanto a las enfermeras como a los médicos de muchas de las tareas rutinarias administrativas. A veces quizá nos hace falta más tiempo de médico y no sólo más médicos.
P: Puede ser que mucha gente que entra a trabajar y de la carga que existe igual entra en ansiedad o estrés.
R: Eso es otro problema que tratamos mucho en el podcast que es toda esta saturación que tienen los sanitarios, sobre todo en atención primaria. En los hospitales existe el problema de las guardias. Por ejemplo, muchos médicos, dependiendo de su especialidad, deben hacer jornadas maratonianas. Al final de un día tan largo no estás en tus plenas facultadas, entonces la atención que puedes brindar o las decisiones que debes tomar como médico se pueden ver afectadas por todo el cansancio. Por otra parte, la pandemia ha afectado mucho a los sanitarios, fue un periodo muy duro en el que debieron trabajar mucho y ello tiene consecuencias que se van arrastrando durante años. De alguna forma hay que cuidar a quienes nos cuidan.
Muchos expertos proponen la creación de una nueva figura que esté en los centros de salud o incluso en los hospitales: una especie de administrativo especializado en sanidad que sea capaz de liberar tanto a las enfermeras como a los médicos.
P: Tras el podcast, ¿quiere seguir siendo periodista freelance o meterse más al mundo podcast?
R: De momento, sigo trabajando como consultor de comunicación y marketing, pero tengo proyectos como periodista freelance. También puede que haya una continuación de No es país para enfermos, aunque todavía no está claro. Así que me gustaría seguir haciendo este tipo de proyectos que me llenan mucho.
P: ¿Y qué tipo de temas le gustaría tratar?
R: El tema de la sanidad me gusta un poco porque cualquier cosa que esté alrededor de los servicios públicos es algo que me interesa bastante. Pero, quizá, en un futuro también intenté tratar algún otro tema relacionado con la actualidad, la política, la cultura que son cosas que me interesan. Al final un periodista puede abordar cualquier tipo de temática.


